La crisis del modelo de Estado de Bienestar durante los años 80 y la necesaria reestructuración del mismo para el mantenimiento de los derechos adquiridos en los escenarios de protección viene siendo planteado a través de soluciones mixtas por parte de los estados de la UE. La búsqueda de soluciones alternativas ha favorecido la incorporación de las entidades no lucrativas así como las empresas en el sostenimiento de dichos sistemas de bienestar.