Si a los colectivos económicamente más desfavorecidos y a las personas en riesgo de exclusión social les cuesta encontrar empleo habitualmente, en tiempos de crisis como la que estamos padeciendo la dificultad se incrementa de forma exponencial, no sólo por su falta de capacitación o adaptación, sino por el factor añadido que supone el hecho de que las empresas eliminen puestos de trabajo, lo que redunda en una selección natural de los trabajadores más cualificados.