El sector oleícola de la provincia de Toledo como a nivel nacional tomó una decisión que ha resultado ser fundamental en el desarrollo posterior para la sostenibilidad del negocio y sobre todo la perdurabilidad de un modelo productivo arraigado en el territorio. Una toma de decisión es fundamental en el ámbito empresarial, y en el sector cooperativo no es diferente. La situación se presentaba con ciertos visos de dificultad, lo que provocó que las cooperativas oleícolas tomaran como determinación que la unión hace la fuerza, y en este caso, en el ámbito del sector del aceite de oliva se creó la solución de forma tutelada por una institución de segundo grado: la comercializadora oleícola Oleotoledo.
El resultado se pone a prueba en estos momentos en los que hasta ahora el funcionamiento de la cooperativa de segundo grado ha dado unos resultados exponencialmente mejores con las producciones unidas en un único grupo, que de forma individualizada. Por lo tanto, durante unos años Oleotoledo ha empezado a funcionar casi en su 100% de capacidad y afronta desde una posición de fuerza ante la incertidumbre que se vislumbra duradera en los mercados, la sociedad y la economía global.
Referencias bibliográficas: ARCAS, N.; MUNUERA, J. L. y HERNÁNDEZ, M. (2002): “Beneficios de las cooperativas agrarias de segundo grado: contribución a los objetivos de sus socios”. Revista de Estudios Cooperativos, nº 76, pp. 7-25. CABALLER, V.; JULIÁ, J. F. y SEGURA, B. (1987): Las cooperativas agrarias: un análisis empresarial. III Premio Pascual Carrión. Ed. Aedos. PORTER, P. K. y SCULLY, G. W. (1987): «Economic Efficiency in Cooperatives». The Journal of Law & Economics, Vol. XXX (2): pp. 489-512. SEGURA, B. y OLTRA, M. J. (1995): «Eficiencia en la gestión de las cooperativas agrarias de comercialización». Investigación Agraria. Economía, Vol. 10 (2): pp. 217-232.